Había estado caminando por la playa, poco antes de que
se pusiera el sol. Mientras caminaba había visto un barco cerca
del horizonte. El barco era grande, blanco, y tenía unas velas blancas
enormes desplegadas. Mientras lo miraba, el barco se había estado
acercando, en la penumbra cada vez mayor, hacia la playa, hacia donde estaba
él. Cuando el barco estaba más cerca suyo pudo ver que alguien
estaba sacando pequeños botecitos y los dejaba caer, suavemente,
al agua. Desde donde estaba, en la playa, no podía ver, aunque esforzara
la vista, qué había dentro de esos pequeños botecitos.
Podía ver una especie de bultos de colores claros, un color azul
pastel, uno de un color rosado claro, otro amarillo, pero era imposible
saber qué había adentro. Los botecitos se balanceaban con
el movimiento del mar, subían y bajaban, lentamente, bajaban y subían,
el mar se movía suavemente, como una gran cuna, subía, se
retiraban las olas, bajaba, las olas inundaban la orilla, y con cada subida,
los botecitos, cinco eran, dos azules, uno amarillo, uno rosa y uno verde,
subían, y con cada bajada del mar, los botecitos, todos con un bulto
misterioso adentro, bajaban, todos juntos.
Ese movimiento del mar, adentro, afuera, adentro, afuera, le
hacía pensar en algo, le recordaba algo que hacía lo mismo,
uno, dos, uno, dos, y mientras pensaba en que era, su respiración
se hizo más rápida, y el aire, de repente, se puso pesado,
frío, húmedo, y empezó a llover. El agua caía
encima suyo, lo mojaba totalmente, estaba fría, agradable, el día
había sido caluroso y la lluvia refrescaba su cuerpo, la ropa mojada
le pesaba, era molesta, le daba ganas de sacársela, y eso hizo,
metió todo en su bolso, mojado como estaba, y así podía
empezar a sentirse más liviano, con cada gota que caía sobre
su cuerpo, podía sentir el pequeño golpe hacia abajo, podía
sentir la humedad, el agua chorreando y bajando por su piel, y se sentía
cada vez más liviano, mojado y liviano, podía imaginarse
que podía volver a su casa flotando por el aire, volando, flotando
por encima de las nubes, y poder ver las estrellas brillantes, de colores,
por encima suyo, y la luna, luna llena, luminosa, con ese dibujo oscuro
sobre su superficie, que algunos decían que era un conejo, y otros
decían que era una niña con una carretilla, y abajo suyo
las nubes de lluvia, negras, y a lo lejos podía ver el mar, en el
horizonte, y ver el borde de las nubes en el punto en que se confunden
con el mar.
Al otro lado las nubes terminaban sobre un campo, verde, oscuro,
enorme, y si quería seguir subiendo podía, porque era liviano,
muy liviano, y podía ver el mundo desde muy, muy arriba, y darse
cuenta de que esa tormenta que veía abajo abarcaba toda la costa,
cien kilómetros de nubes paralelas a la costa, mojando ciudades,
campos, mojando hombres y mujeres, bebés, mojando kilómetros
y kilómetros de ruta, inundando casas y regando campos, mojando
por igual a todos. Y desde más arriba, la tormenta era sólo
un puntito, insignificante, y se daba cuenta de que sólo llovía
bajo esa, ahora pequeña, nube de cien kilómetros, y que el
resto del continente estaba seco, o había nubecitas insignificantes
como esa por otras ciudades, pequeñas nubes que cubrían países
enteros. Y si se movía hacia el oeste y seguía el sol, habían
partes del mundo en las que todavía era de día, en ese momento
era apenas pasado el mediodía en California y faltaba poco para
que terminara la noche en Tokyo, y llovía en la provincia de Buenos
Aires, y había sequía en Australia, y vientos huracanados
en el sur de Chile, y desde ahí podía ver una tormenta de
nieve en Alaska, y podía ver un volcán en erupción
en Hawaii, podía ver un incendio en Perú y una inundación
en Brasil, y, de repente, prefería mirar hacia arribe, hacia la
luna, donde no pasaba nada de nada, todo estaba quieto y tranquilo, en
calma, un pedazo de mármol, blanco, con manchas oscuras, flotando,
solamente flotando en el espacio, en medio del vacío, blanco sobre
negro, negro con puntos luminosos, de colores claros, dos puntos azules,
podían ser estrellas, un punto amarillo, quizá un sol lejano,
un punto rosa, grande, quizá era el planeta Marte, un punto verde
claro en la lejanía, todos llevando una carga de misterio, quizá
había gente también en esos lugares lejanos, quizá
habían tormentas, inundaciones, fuegos, volcanes, sequías,
el fuego quizá era verde y el agua era roja, quizá el mar
era amarillo y el cielo naranja, quizá tenían dos lunas violetas
o una pintada a rayas blancas y negras, con puntitos verdes.
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Cuadrado.
El cuadrado es una figura antidinámica, anclada sobre sus cuatro
costados; simboliza la detención, o el instante afianzado; implica
la idea de estancamiento, de solidificación, o incluso de estabilización
en la perfección, como ocurre en el caso de la Jerusalén
celestial. Mientras que el movimiento fácil es circular, redondeado;
la detención y la estabilidad se asocian con las figuras angulosas
y con las lineas duras y bruscas.
El cuadrado es una de las figuras geométricas más
frecuente y universalmente empleadas en el lenguaje de los símbolos.
Es uno de los cuatro símbolos fundamentales, con el centro, el círculo
y la cruz.
1. Es el símbolo de la tierra, por oposición
al cielo, pero también, en otro nivel, es el símbolo
del universo creado, tierra y cielo, por oposición a lo no creado
y al creador; es la antítesis de lo transcendente.
Muchos espacios sagrados adoptan forma cuadrangular (altares,
templos, ciudades, campamentos militares) y a menudo el cuadrado se inscribe
en un circulo, que puede ser una colina redonda o un circulo de colinas;
ambos casos se patentizan en la Roma Quadrata, y en la ciudad de Roma.
2. Platón considera el cuadrado -y el circulo absolutamente
bellos en sí. Abu Ya’qub dice de la tétrada, número
del cuadrado, que es el más perfecto de los números: el de
la inteligencia y el de las letras del divino nombre (Allh). La simbólica
del cuadrado y la del número cuatro se juntan. Los hebreos hacían
del Tetragrámaton el Nombre -impronunciable- de la Divinidad (Jhvh).
Los pitagóricos hacían de la tetraktys (y también
del cuadrado de cuatro, es decir, dieciséis) la base de su doctrina.
El número cuatro es pues en cierta manera el de la perfección
divina; de forma más general es el número del desarrollo
completo de la manifestación el símbolo del mundo estabilizado.
Este desarrollo se efectúa a partir del centro inmóvil según
la cruz de las direcciones cardinales. La cruz en el cuadrado es la expresión
dinámica del cuaternario. La manifestación solidificada se
expresa por el simple cuadrado así como el modo de vida sedentario
-o civilización- se expresa por la forma cuadrada de la ciudad,
mientras que los campamentos y las tiendas de los pueblos nómadas
son redondos. Las edades del mundo, la vida humana, el mes lunar están
ritmados por el cuaternario, mientras que las cuatro fases del movimiento
cíclico se expresan por el circulo. La división efectuada
por los dos diámetros perpendiculares es la verdadera cuadratura
del círculo. La tierra, medida por sus cuatro horizontes, es cuadrada.
Está dividida en sus cuatro regiones, ocupadas por las cuatro castas,
por los cuatro brazos o las cuatro caras de la Divinidad: cuatro brazos
de Vishnú, de Shiva, o de Ganesha; en Angkor, cuatro caras de Tumburu,
pero aún más evidentemente del Lokeshvara multiplicado del
Bayon. Los mandala tántricos o arquitectónicos, imágenes
del cosmos, son cuadrados con cuatro puertas cardinales. El cuadrado es
la figura básica del espacio; el circulo, y particularmente la espiral
lo es del tiempo.
3. También en China el espacio es cuadrado, estando cada
oriente dominado por una montaña cardinal. «Para los chinos
la forma cuadrada de la Tierra es una idea muy antigua inscrita en la lengua.
El espacio está definido por las cuatro direcciones yang, pero este
término significa también cuadrado. Por esta razón
el Dios del suelo se representa por un túmulo cuadrado, la capital
es cuadrada, el dominio real también, etc. El espacio está
así constituido por cuadrados encajados unos en otros (con relación
al centro del mundo) o yuxtapuestos (alrededor de centros secundarios)».
El emperador, el el centro, recibe de los cuatro orientes las influencias
favorables, y expulsa hacia ellos las que son perniciosas. El espacio cuadrado
se divide en provincias cuadradas, conforme al cuadrado mágico de
Yu el Grande, e igualmente, según el Tcheu- li, en campos cuadrados.
La ciudad, centro del espacio, es cuadrada, con cuatro puertas cardinales;
los vasallos son recibidos en ella en las cuatro puertas y dentro se reúnen
formando cuadrado, ya que se trata de restablecer el buen orden del mundo;
el altar del suelo y la casa son cuadrados; el Ming-t’ang es cuadrado y
tiene cuatro veces tres puertas que corresponden, como las de la nueva
Jerusalén, a los doce meses del año. Las logias de las sociedades
secretas son cuadradas con cuatro puertas, a las cuales corresponden los
cuatro elementos. El universo chino antiguo debería ser también
el plano ideal de la logia- es una serie de cuadrados encajados; lo que
no deja de evocar el triple recinto, símbolo a la vez céltico
y cristiano, de los tres grados de iniciación, o de los tres mundos
sobre los cuales se extiende la cruz redentora. El mismo simbolismo cósmico
del cuadrado orientado se halla de nuevo en Corea, Vietnam y Camboya sobre
todo, no solamente en el plano de los templos o de la capital angkoriana,
sino también en la disposición del reino, que antaño
habría sido dividido en cuatro regiones administrativas cardinales.
El cuadrado orientado como forma del mandala de los templos -en la India,
en Camboya, en Java- no se evocará aquí más que para
recordarlo y con ocasión de la inversión posible del símbolo
del cuadrado (véase n. 4). El cubo es, más aún que
el cuadrado, el símbolo de la solidificación, de la
estabilidad, de la detención del desarrollo cíclico pues
determina y fija el espacio en sus tres dimensiones. Corresponde al elemento
mineral, al polo substancial de la manifestación (Guénon).
La piedra cúbica del simbolismo masónico implica la noción
de terminación, de perfección. La noción de base,
de fundamento, de estabilidad no es ajena por demás al simbolismo
de la Ea’ba de La Meca, que es una piedra cúbica. La qubbah musulmana
es el cubo terrestre que soporta la cúpula celeste, la cual, a menudo,
también descansa sobre cuatro pilares. Señalamos en la voz
escuadra el simbolo cristiano del gammadion: es prácticamente un
cuadrado que encierra una cruz, la síntesis pues de los dos aspectos
del cuaternario. La cruz figura a Cristo rodeado de los cuatro Evangelistas,
o de los cuatro animales que les sirven de emblemas.
4. Mientras que el cielo es generalmente redondo y la Tierra
cuadrada, el cambio de perspectiva permite a veces invertir las correspondencias
simbólicas. Si, por ejemplo,
en la construcción del templo hindú, el cuadrado es fijación,
cristalización de los ciclos celestes, puede inversamente significar
la inmutabilidad del principio con relación al movimiento circular
de la manifestación. Pero se vuelve sin embargo, en la construcción
del altar védico, que es un cubo cósmico, a la noción
primera. Granet ha observado también que los troncos celestes de
los ciclos chinos son diez, y están dispuestos en cuadrado, mientras
que las ramas terrenas son doce, y están dispuestas en circulo:
lo que no deja de evocar el cambio de los atributos de Fo-hi y Niu-kua,
descritos a propósito del compás
5. En las teorías platónicas, el cuaternario se
relaciona con la materialización de la idea, el ternario con la
idea misma. Éste expresa las esencias, aquél los fenómenos;
uno el espíritu el otro la materia. Mientras que el ternario realza
la simbólica de la vertical, el cuaternario pertenece a la de lo
horizontal. Uno une los tres mundos, el otro los separa, considerando cada
uno a su nivel. Siguiendo a Plutarco (Isis, 106), los pitagóticos
afirmaban que el cuadrado reunía los poderes de Rea, Afrodita, Deméter,
Hestia y Hera. Comentando este pasaje, Mario Meunier precisa: el cuadrado
significaba que Rea, madre de los dioses, la fuente de la duración,
se manifestaba por las modificaciones de los cuatro elementos simbolizados
por Afrodita, que era el agua generatriz, por Hestia que era el fuego,
por Deméter que era la tierra y por Hera que era el aire.»
El cuadrado simbolizaba la síntesis de los elementos.
6. a) En la tradición cristiana igualmente, el cuadrado,
en razón de su forma igual en los cuatro lados, simboliza el cosmos;
sus cuatro pilastras angulares designan los cuatro elementos. Dionisio
Cartujano pide que el cuadrado sea examinado en su aspecto alegórico.
Los cuerpos cuadrados, afirma no están destinados a la rotación
como los cuerpos esféricos. Además, el cuadrado presenta
carácter estable. La forma cuadrangular se adopta para delimitar
numerosos sitios, tales como la plaza pública de Atenas. En la edad
media se edificaban ciudades cuadradas: Sainte-Foy, Montpazier, etc. El
templo del Graal es cuadrado. [El simbolismo cuadrado de la ciudad se patentiza
en el caso de la reconquista de Valencia. Agujereados los muros de dicha
ciudad por las tropas de Jaime I, y vencidos los moros con la ayuda principalisima
de los caballeros leridanos, el rey otorga a la nueva ciudad cristiana
las leyes y ordenaciones de la ciudad de Lérida, así
como los símbolos de su nuevo escudo, y concretamente las dos L
que lo flanquean en ambos lados. Estas dos letras, que encabezan el nombre
catalán de la ciudad madre (Lleida) son el simbolo de la doble escuadra,
que equivale al cuadrado. Dar este símbolo a la nueva urbe
es darle «el patrón y la forma> ... y ello se realizó
hasta en los aspectos más pragmáticos y materiales, puesto
que hasta época reciente los síndicos valencianos acudían
anualmente a Lérida para recibir y comprobar las medidas y los pesos.
b) Villard de Honnecourt, que en el siglo xiti agrupó
dibujos estilizados, nos da el plano de una iglesia cisterciense del siglo
xlt, trazada ad quadratum. Ésta ofrece analogías con
las medidas del microcosmos, es decir, del hombre, según santa Hildegarda.
El hombre hildergsrdiano, con los pies juntos y los brazos extendidos,
tiene cinco medidas iguales en sentidos longitudinal y latitudinal; las
dimensiones precisadas en el sentido longitudinal y de la anchura se presentan
por cuadrados. Tal iglesia, ad quadratum, se inscribe en un rectángulo;
su longitud implica tres cuadrados de igual medida.
Las iglesias cuadradas abundan en Gran Bretaña, tales como la
catedral de Oxford, la iglesia de Ramsey, Saint Cross (Hampshire). Parece
pues evidente que las iglesias cuadradas de Inglaterra no han recibido
las influencias del Císter, y sin embargo, las pertenecientes a
esta orden en la Gran Bretaña son todas cuadradas. En Alemania la
mayoría de las iglesias con ábside cuadrado derivan
de la iglesia cisterciense de Morimond. En Francia, las iglesias cuadradas
son cistercienses. Presentan ábsides planos, flanqueados por cuatro,
seis u ocho capillas cuadradas. Los deambulatorios son rectangulares. Así
en Fontenay, segunda hija de Claraval, fundada por san Bernardo (l ll8),
se abren capillas cuadradas y rectangulares sobre el crucero. Hay la misma
disposición en Pontigny (1114), en Noirlac (1136), y en Scala Dei
(l l42) que copian el plano de Fontenay. La catedral de Laon tiene un ábside
cuadrado. El coro de la iglesia de Brinay es rectangular. En todas las
iglesias cistercienses primitivas, el ábside es cuadrado, pero en
las iglesias construidas al final del siglo xtt, y en el xrtt, el ábside
es poligonal. Advirtamos que la iglesia de los santos Vicente y Anastasío,
cerca de San Pablo de las Tres Fuentes en Roma, fue donada a san Bernardo
en l l40 y muy probablemente reconstruida entonces con un ábside
cuadrado. Toda una espiritualidad se inscribe a modo de símbolo
en esas formas cuadradas de la estabilidad, de una estabilidad que debe
interiorizarse.
c) En la Guía de peregrinos de Santiago de Compostela
(atribuida comúnmente a Aimery-Picaud de Parthenay-le-Vieux), el
autor compara la iglesia a un organismo humano, la gran nave se asemeja
a un cuerpo cuyos brazos forman el crucero; sus dimensiones se calculan
en función de las medidas humanas. El hombre cuadrado, con los brazos
extendidos y los pies juntos, designa los cuatro puntos cardinales. Damos
otra vez con el sentido de la cruz y las cuatro dimensiones que implica.
Los autores de la edad media, amantes de las comparaciones, relacionaban
al hombre cuadrado con los cuatro evangelios, los cuatro ríos del
Paraíso y puesto que el Cristo asume a la humanidad, también
él resulta ser el hombre cuadrado por excelencia. Thierry de Chartres
dirá que la unidad está en la base misma del cuadrado, pues
se encuentra repetida cuatro veces.
[La terminología militar conserva en el verbo «cuadrarse»
la idea de colocar el cuerpo en armonía con su centro y alineado
con el eje vertical, es decir orientado por su misma morfología
hacia las cuatro direcciones cardinales: frente, atrás, izquierda,
derecha, que prefiguran la estructura de todo desplazamiento. El efecto
de cuadrarse es la posición firme (¡firmes!), de la que parte
cualquier tipo de movimiento en la instrucción de los soldados.
Tal posición encarna a la vez la solidez y la fijeza del cuadrado
que en este caso aparece como anterior a todo movimiento, es decir al circulo;
tendríamos aquí de nuevo la relación cuadrado-circulo
invertida tal como se manifiesta en los casos ya señalados del templo
hindú y de los atributos (escuadra y compás) de Fo-hi y Niu-
kua. El rito militar de cuadrarse se realiza también cada vez que
aparece lo Superior (sea en forma de bandera, de Santísimo
Sacramento, o de superior jerárquico), con lo cual se simboliza
la relación primigenia entre la tierra (cuadrada) y el cielo
(superior)
Conviene retener en la composición arquitectónica
la simetría y la proporción. La iglesia románica se
inspira en el Templo, el cual, siguiendo la tradición, representa
en sus proporciones el templo del hombre. Sus dimensiones pueden inscribirse
en un cuadrado. Pero la iglesia romana no es solamente ad quadratum, siguiendo
el plano de la iglesia cisterciense publicado en el Album de Villard de
Honnecourt; es a veces redonda. Aquí accedemos a otro símbolo:
pasamos del espacio-tiempo al cielo de la eternidad. La iglesia ya no es
el punto de partida de la evolución espiritual, sino que simboliza
el término supremo.
d) La forma cuadrada no es única. Pertenece al tiempo.
En cambio la eternidad se representa por el circulo. Éste, después
de haber evaluado el año, mide el tiempo, luego la eternidad y significa
por último lo infinito. El círculo y el cuadrado simbolizan
dos aspectos fundamentales de Dios: la unidad y la manifestación
divinas. El círculo expresa lo celeste, el cuadrado lo terrenal,
no en cuanto opuesto a lo celestial, sino en cuanto creado. En las relación
es del circulo y el cuadrado, existe una distinción y una conciliación.
El circulo será pues al cuadrado lo que el cielo es a la tierra,
o la eternidad al tiempo, pero el cuadrado se inscribe en un círculo,
es decir, que la tierra depende del cielo. Lo cuadrangular no es sino la
perfección de la esfera sobre un plano terrenal (véase Album
de Villard de Honnecourt, arquitecto del siglo xltt, publicado por J.-B.
Lassus, Paris 1858; M. Aubert, con la colaboración de la marquesa
de Maillé: L ’architecture cistercienne en France, Paris 1943, t.
t, en particular ut, cap. I: Les Plans, p. 151 a 195; Edgar de Bruyne,
Etudes d’esthétique médiévale, t. ii, Brujas 1946,
p. 89-90). M.-M.D. 7. El cuadrado, la tétrada, ocupa también
un lugar destacado en las tradiciones del islam.
a) «Si comparamos el islam con un edificio, diremos que
el techo es el reconocimiento de la unicidad de Dios (Shhada), los cuatro
pilares la oración ritual (calal), el impuesto (zakat), el ayuno
anual (eawn) y el peregrinaje a la casa de Dios. Esta noción de
unidad monolitica se simboliza con la Ka’ba. «Originalmente, la palabra
significaba a la vez ser cuadrado (tralba’a) y ser redondo (istadara).
Es significati- vo que la forma de la Ka’ba también se preste a
este doble sentido, al ser una parte cúbica y la otra semicircular...
El símbolo supremo del islam, la Ka’ba, es un bloque cuadrado; expresa
el número cuatro, que es el de la estabilidad. La casa árabe
es también cuadrada, lo mismo que el mausoleo con cupula (kubba),
elevado sobre la tumba de los santos musulmanes. El mausoleo cúbico
representa la tierra o el cuerpo, con sus cuatro elementos, y la cúpula
el cielo o el espíritu. El peregrinaje comporta en esencia ritos
de circumambulación alrededor del cuadrilátero que constituye
la Casa de Dios (Beit ul’lah). Encontramos pues, a dos niveles, arquitectónico
y ritual, la conjunción cuadrado-círculo, que entrañaba
ya la etimología. La Ea ’ba tiene cuatro muros; cuatro lineas que
van del centro a las cuatro esquinas (arkan); está orientada sobre
el eje de los cuatro pun-
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Una tarde, tres meses después de que tomé residencia
en Assok Ening, hubieron unos fuertes golpes en la puerta. La puerta abierta
reveló a la luz de la lámpara un hombre de unos 35 años,
con barba, una bata larga y suelta, y un cordón rojo alrededor de
su cintura. "Monsieur", me dijo en francés, "Yo soy Metogo Zogo,
Nganga Bwiti, y debo hablar con usted." Tenía su mirada fija, clavada
en mí. "Usted está buscando la verdad aquí, pero no
laa va a encontrar." Cuando dí un paso hacia atrás hizo una
dramática entrada, deslizándose con sus vestiduras hasta
el centro de la habitación. "Usted no me conoce, pero no soy un
extraño. Soy un hijo de este pueblo, que recién volvió
de un viaje largo y espiritual. He estado siguiendo la Verdad. No va a
encontrarla en este pueblo hablando con esos viejos. Usted debe venir a
la capilla de Bwiti en la casa de mis padres."
El Nganga no podía contenerse "Usted quiere conocer las
'cosas antiguas'... pero aquí nadie las conoce. No las vieron. Nosotros,
los Banzie las vemos cuando comemos Iboga. Ahí vemos a la 'gente
antigua'. Conocemos las 'cosas antiguas' a través de ellos."
"Ahora, seguramente querés saber por qué la condicion
de este pueblo y de los Fang es desesperada. Nadie de este pueblo, excepto
nosotros los Banzie podemos decirlo. La gente de aquí está
perdida en el pecado. No pagaron el precio de esos pecados. No murieron
por sus pecados. Pero nosotros los Banzie morimos y pagamos el precio.
Morimos y volvemos, morimos y volvemos, cada vez más purificados.
Usted debería bailar con el Bwiti. Usted escuchó el arpa
de noche. Mientras todos esos pueblerinos duermen nosotros bailamos y viajamos
lejos. La gente de aquí no va a ninguna parte. Vagabundean confundidos.
No saben donde ir. Pero nosotros vamos lejos." Tomó el cordón
rojo de alrededor de su cintura. "¿Ve este cordón? Es el
camino del nacimiento y de la muerte. Nosotros seguimos ese camino. Nosotros
conocemos la vida. Conocemos la muerte."
El cordón rojo representa el cordón umbilical, que conecta a cada uno de nosotros hacia atrás, generación tras generación, hacia la Madre Original. A los iniciados se les advierte que en las visiones, rojo es el color del verdadero camino que lleva a los antepasados. En algunas versiones de Bwiti, al dios creador se puede acceder propiamente sólo a través de la madre. Bwiti es la única religión local que ha resistido con éxito las incursines del islam y del cristianismo. Dándole acceso a los iniciados a un ancestro africano universal, el Bwiti, unificó el movimiento de independecia de Gabon en los años 50.
Una experiencia con Ibogaina:
"Lo primero que ví fue un destornillador amarillo pulsante,
que luego desapareci'o de repente. Y lo próximo que supe fue que
estaba subiendo por una escalera que llevaba a un trampolín de tres
metros de altura. Mientras subía por la escalea, mi traje de baño
desapareció y estaba desnuda. Mientras me zambullía en la
pileta, apareció mi madre abajo mío, con las piernas abiertas,
y yo estaba zambulléndome en su vagina. Mientras me acercaba, se
convirtió en mi hermana, que se convirtió en una niña.
Entonces entré al agua y terminó. La visión se convirtió
en una nueva."
"Por tres o cuatro horas, la forma en que cambiaban las visualizaciones
era siempre la misma, y diferente de cualquier otro alucinógeno.
Parecía que uno tenía una visión y luego una red dorada
o plateada se la llevaba y aparecía un conjunto enteramente
nuevo de visiones."
En otro trip, estaba viendo un esenario, y de repente empezaba
la música. Parejas de cavernícolas entraban bailando al escenario.
Los hombres estaban atrás de las mujeres y estaban bailando con
ellos. Y luego entraron dos más al escenario arrastrando este corazón
de piedra gigante. Luego tuvo la sensación de paneles abriéndose
y él se deslizaba hacia abajo a tremenda velocidad, con todas sus
experiencias ordenadas, accesibles como cajones de archivo pasando por
frente a sus ojos." También experimentó una inmobilidad que
sólo desapareció cuando cesaron las visiones, dejándolo
en un estado extraño, de alta energía.
El período alucinatorio termina abruptamente, y la primera
reacción es "¿Qué pasó? Pensé que se
suponía que iba a durar 36 horas". Entonces, de repente, te das
cuenta de que no paró, simplemente cambió. Ya no estás
viendo esa película, pero hay como grandes flashes de relámpagos
y movimientos de luz por todos lados, pero no hay ese ondular, las cosas
no pierden su forma normal, como pasa bajo grandes dosis de alucinógenos
comunes como el LSD. o la mescalina, donde todo parece ondular. Otra diferencia
era que normalmente con los alucinógenos, si uno mueve la mano se
ve un patrón como de ondas. Con Ibogaina, no se ve una onda continua,
se ven imágenes separadas, y yo lo noté por primera vez cuando
estaba caminando por la calle. Estaba yendo hacia el lado oeste y me di
vuelta, y habían siete imágenes separadas de mi. Y cuando
daba un paso, aparecía una nueva y desaparecía la última.
Durante el segundo período de alta energía, que
dura de seis a doce horas, estás viendo todos esos flashes de luz,
y lo que está pasando, es que estás recibiendo pensamientos,
que soportaban el profundo material simbólico que salió en
la fase inicial de tres o cuatro horas de visualizaciones. Por ejemplo
podés estar pensando que toda la gente está actuando roles,
que la interacción básica entre los humanos es en un tipo
de nivel sexual, no verbal. Y eso disminuye lentamente, hasta que después
de unas doce horas esa fase se cierra por completo. Aparentemente ocurre
un efecto secundario de estimulación, y eso lentamente desaparece,
en algo entre venticuatro y treinta horas, y el sujeto se va a dormir.
En Gabon, Tabernathe iboga, la planta de la cual la Ibogaina es
el alkaloide principal, es el sacramento de la religión nacional,
Bwiti. Una vez en la vida, normalmente en la pubertad, se le da al iniciado
una dosis suficiente de la raíz de la planta como para "abrirle
la cabeza", e inducir las dos a cinco horas de visualizaciones necesarias
para "encontrar a los antepasados". Posiblemente puedan conocer al Bwiti,
una especie de ancestro universal africano, entre el hombre y el ángel,
el equivalente en su religión al espíritu santo de la cristiandad.
A la hora de tomarla, empezás a sentirte mareado, y decís,
wow, tengo que acostarme. Y el tiempo pasa, y de repente mirás para
arriba y aparece una pantalla de cine. Encontrás un lugar,
puede ser una pared o el cielo raso, y lo que pasa es que tu inconsciente
y todos tus recuerdos reprimidos aparecen, y podés verlos en una
forma totalmente imparcial. De la misma manera que si estuvieses viendo
una película. Es igual que estar viendo televisión. Y es
el material que normalmente se libera por quince a veinte minutos por noche
mientras uno está en sueño REM.
Entonces, lo que pasa es que vas a otra etapa donde te hacés
preguntas sobre lo que experimentaste, y sacás respuestas. Y luego
pasás por un tercer período. Lográs acceso a la información
almacenada en tus archivos hereditarios individuales. Conocés a
tus ancestros. Para mí fue una experiencia muy espiritual.
Me encontré con Bwiti la primera vez. De repente, este
buda negro de 150 kilos, muy parecido a Fats Domino, aparece en la habitación
y dice "¿que estás esperando? Vamos!" Me llevó a un
viaje a una pirámide o una motaña de luz, y encima de ella
había una estrella de David, una cuz, una estrella y una luna creciente,
todos los símbolos de las religiones. Pero desde la cima de la montaña,
brillando a través de todos ellos, pero superior a todos ellos,
estaba esta luz enceguecedora. Y la reconocí como la luz que vió
Moisés a través del arbusto en llamas.
A los setenta minutos empezó a pegarme. Empecé a
sentirme mareada. Entonces me dije 'pienso que me voy a acostar'. Mis ojos...
mis párpados... cuando los empecé a cerrar se convirtieron
en una pantalla de televisión. Y estoy viendo un escenario.
Ella se encontró con el Bwiti: Llegué ante el trono,
y su cara era una máscara con a cual gesticulaba 'si', 'no', muy
enfáticamente, y tenía ojos increíblemente profundos,
tan profundos que yo siempre pensaba que debían doler. Hablaba solamente
con palabras simples. Dijo 'volvé!'. Al principio pensé que
quería decir al principio de la Ibogaina, lo que yo quería
hacer porque me estaba resistiendo, pero después entendí
lo que quería decir cuando fuí propulsada hacia el principio
del tiempo. Tuve toda mi vida presentada ante mi, aquí está,
terminala.
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La maldita cosa más completamente e inexorablemente maldecida, excomulgada, excluida, condenada, prohibida, ignorada, suprimida, reprimida, robada, brutalizada y defamada de todas las malditas cosas es el ser humano individual. Los ingenieros sociales, hombres de estado, sicólogos, sociólogos, investigadores de mercado, terratenientes, burócratas, capitanes de la industria, banqueros, gobernadores, comisarios, reyes y presidentes están perpetuamente forzando esta maldita cosa en planos cuidadosamente preparados y están perpetuamente irritados de que la maldita cosa no cabe en su molde asignado. Los teólogos lo llaman un pecador y tratan de reformarlo. El gobernador lo llama un criminal y trata de castigarlo. El psicoterapeuta lo llama un neurótico y trata de curarlo. Aún así, la Maldita Cosa no cabe en su molde.
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Y, uno se traiciona pero tiene que comer... --decia Juan, mientras se vestia. -- Yo tuve una empresa, sabes, fabricaba reglas de calculo, por supuesto estamos hablando de los sesenta, cuando todavia se usaban. Primero vinieron las importadas, de plastico. Las mias eran de madera, mejor calidad pero mas caras. Fue una competencia dura, pero la cosa recien empezaba... aparecieron las calculadoras. En un par de años hubo que cerrar en quiebra. Con deudas hasta el cuello me vi obligado a vender todo, y a duras penas logre poner un kiosquito. Me empezo a ir bien de nuevo, y ya estaba juntando plata para montar una fabrica de esponjas de metal. Tenia todo en un plazo fijo, pero me tentaron con un negocio increible: el doble de ---plata en una semana. Esa semana se convirtio en dos, el dinero ya era 4 veces mas. Imposible parar: dos meses duplicando la plata cada semana, recomendando a todos mis amigos que hagan lo mismo, hasta que mi confiable agente de negocios desaparece. Por supuesto, fui otra victima de la bicicleta financiera. Con deudas de nuevo, con todos mis amigos estafados tratando de matarme, me escape del pais. Fui a España, donde empece como lavacopas, luego como mozo, hasta que llegue a tener mi propio restaurante. Pero al poco tiempo cayo la policia: mis papeles de inmigracion eran falsos, y tambien los de todos mis empleados. Dos años preso, y luego deportado. Como no tenia sentido volver, me fui a la India. Alli empece bastante bien, una persona que habia conocido en España me ayudo muchisimo, empezamos a traficar armas y al poco tiempo estabamos vendiendo misiles tierra-aire robados a agentes secretos Pakistanies. Pero no podia durar mucho la tranquilidad. Al cerrar una operacion, alguien empezo un tiroteo, no se si la policia, los compradores o alguno de los nuestros, jamas llegue a enterarme porque me pego una bala en la cabeza, fijate la cicatriz... Cuando me desperte habia pasado casi un año, y jamas pude encontrar a mi ex socio. En la ruina otra vez, tuve que trabajar para un evangelista recorriendo casas en Praga, entregando biblias y folletos. Yo era ideal para el trabajo porque no entendia una palabra del idioma, y me hacia el sordomudo. Despues de eso trabaje en Bulgaria arreglando telefonos. Otro trabajo facil, ibamos, mirabamos un poco los cables, y si teniamos ganas volviamos al mes a arreglarlo. A mi me gustaba porque lo mio siempre fue la electronica. Pero una vez mi jefe me encontro con su esposa, y hui del pais. Imaginate, era un tipo muy pesado, no podia quedarme. Otra vez sin rumbo, decidi volver, pero, como imaginas, aca las cosas no son faciles, y me vi obligado a dejar de lado mis prejuicios... --decia mientras se ponia la peluca rubia y se ajustaba bien la minifalda de cuero-- ...Y, uno se traiciona pero tiene que comer.
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Comodo, casi magica, virgenes es lo peligroso danino que siempre
me pregunte por ahi. Probaste las vetas de si do realidad que tomo esta
por caminos sonidos graves, sin ponerse.
Cobre, competia en Villa Fiorito, no sintio que vos me parece
que si no tenias. Pasaba que ella tuviese todas las nubes lejanas
con furia ataco al hombre que nosotros mismos. Era el, me queda claro ¿tecnologia,
con corazon? 'Mejor vi a su vida, es problema de una tela para ser
mas mas tarde, calido agradable. Por otro mas minimo, sin prestarle mas
realista. Ventana del fuego. Era el, me queda claro, tecnologia,
está la variable oculta lo mas minimo, sin perderla. La próxima
vez tratamos de nosotros, a empezar a abrirse. Vuelve la gloria.
Bienvenido, el camino. Probalo todas cada rol, ahora quieres.
Era muy humedo, Adolf Hitler, pero a su nombre. Pero no lo que
ese simple comentario de la vida en lo llama elecciones, ademas lo que
hay nada que eso sea todavia nos enganaron, flaco. entonces se hundio en
el aire. El lugar es problema de una sensacion de geografia.
Ya va a un golpe militar que ya todos sus amigos querian descansar.
Armaron el tunel cuando un semaforo o si do re de la rodea empieza su palacio.
Vieron que ella no, se escuchaban, eran todos estos efectos, no es confusion,
para aprender
El ruido de las explosiones lo despertaron. Miro por la ventana y no vio nada. Se iba a volver a dormir cuando se dio cuenta de que donde ahora habia un agujero ayer habia una ciudad. 'Supongo que esto significa que mañana no tengo que ir a trabajar' dijo y volvio a la cama.
El auto empezo a toser y se nego a seguir el viaje. 'Otra vez el carburador', dijo y se bajo a revisarlo. Cuando cerro la puerta del auto lo que tenia en la mano era la escotilla de un submarino. Estaban bombardeandolos y debian sumergirse. 'Por lo menos, uno asi no se aburre' dijo.
Estaba rezando en la iglesia. 'Por favor, dame una señal' dijo. En ese momento un terremoto destruyo la mitad de la ciudad de Osaka. Dos aviones chocaron en el cielo sobre Boston. Llovio sangre humana en Calcuta. 'Es inutil, jamas me contesta'.
Entro con paso decidido a la biblioteca de Babel. 'Aca hace falta un
indice referencial' dijo con aires de suficiencia. Los empleados se le
rieron en la cara. 'Alguna vez tratamos de empezar, pero es una tarea infinita
como la misma biblioteca'. 'Excelente! tenemos nuestros empleos asegurados'
dijo el bibliotecario y se puso a trabajar.